Leasing de vehículo: en qué se diferencia de un crédito

En un leasing el banco compra el vehículo y te lo entrega en arrendamiento: tú pagas un canon mensual y el carro queda a nombre del banco hasta que ejerzas la opción de compra al final, que suele ser entre el 10% y el 20% del valor. No es un crédito con otro nombre: cambia quién es el dueño, cómo se registra y, si eres empresa o independiente, cómo se descuenta de impuestos.

Actualizado el 28 de agosto de 2026 · se revisa periódicamente

Qué pagas en un leasing típico

Un vehículo de $60.000.000, canon a 48 meses y opción de compra del 10% al final. El canon se calcula sobre el valor menos la opción de compra, por eso suele ser algo menor que la cuota de un crédito equivalente.

Valor del vehículo$54.000.000
Cuota inicial (10%)$5.400.000
Monto financiado$48.600.000
Tasa21% E.A. · equivale a 1,60% mensual
Plazo48 meses
Cuota del crédito$1.458.646
Total pagado por el vehículo$75.414.999

Lo que hay que tener cada mes, no solo la cuota

Cuota del crédito$1.458.646
SOAT (prorrateado)$45.392$544.700 al año
Revisión técnico-mecánica$30.738hasta $368.853 al año
Impuesto vehicular$120.833$1.450.000 al año
Todo riesgo (lo exige el banco)$180.000
Total al mes$1.835.609

26% por encima de la cuota. El canon más bajo engaña: al final hay que pagar la opción de compra para quedarte con el vehículo. Si no la ejerces, devuelves el carro y no te queda nada de lo pagado.

SOAT y revisión técnico-mecánica según las tarifas 2026 vigentes; el impuesto, calculado sobre el avalúo oficial del Ministerio de Transporte. Cambia los números en el simulador para tu caso.

La confusión más común con el leasing es creer que es un crédito con otro nombre. No lo es: en un crédito tú compras el vehículo y lo prendas a favor del banco; en un leasing el banco lo compra y te lo arrienda.

Esa diferencia cambia tres cosas prácticas: a nombre de quién está el vehículo, qué pasa si dejas de pagar y cómo se trata fiscalmente.

Las tres diferencias que importan

El vehículo está a nombre del banco durante todo el contrato. Eso significa que no puedes venderlo ni modificarlo sin autorización, y que en la tarjeta de propiedad no apareces tú.

Si dejas de pagar, el banco no tiene que ejecutar una prenda: el carro ya es suyo y la restitución es más rápida que un proceso de cobro sobre un crédito.

Para empresas e independientes con contabilidad, el canon puede tratarse como gasto deducible. Ese es el motivo real por el que existe el leasing, y para un asalariado normalmente no aporta nada.

La opción de compra es la letra pequeña

Al final del contrato pagas un porcentaje pactado —lo habitual entre 10% y 20%— para quedarte con el vehículo. Ese pago no es opcional si quieres ser dueño.

Al comparar un leasing con un crédito hay que sumar la opción de compra al total de los cánones. Un canon más bajo con una opción de compra alta puede terminar costando más que un crédito con cuota mayor.

Cuándo conviene y cuándo no

Conviene si eres empresa o independiente y puedes deducir el canon, o si cambias de vehículo cada pocos años y no te interesa quedártelo.

No suele convenir a un asalariado que quiere ser dueño del carro: pagas por un vehículo que no está a tu nombre y al final tienes que desembolsar la opción de compra.

Preguntas frecuentes

¿De quién es el carro en un leasing?

Del banco, durante todo el contrato. Pasa a tu nombre solo cuando pagas la opción de compra al final.

¿El leasing sale más barato que un crédito?

El canon mensual suele ser menor, pero al final hay que pagar la opción de compra. Para comparar de verdad hay que sumar todos los cánones más la opción de compra y contrastarlo con el total del crédito.

¿Un asalariado puede hacer leasing de vehículo?

Sí, pero rara vez le conviene: el beneficio principal del leasing es tributario y aplica a quien puede deducir el canon como gasto. Un asalariado no obtiene esa ventaja.